Etiquetas

, , , ,

agneswordpressAcusadas son, constantemente, las nuevas décadas de carecer de buena música, o al menos de ofrecer una calidad inferior a como estábamos acostumbrados. “Cualquier tiempo pasado fue mejor” siempre se dice, también éramos más jóvenes, con menos preocupaciones y nuestra visión del mundo era muy distinta. Algo hace que añoremos esos años y pensemos que los actuales son ‘mierda’ en todos los aspectos, a veces se necesita un poco de distancia para observar las cosas desde otra perspectiva y así poder sacar un juicio valorativo justo.

La música parece ser de las principales disciplinas artísticas que más se ve envuelta en la oscuridad de este fenómeno y aparenta tambalearse por un sinuoso camino con final dudoso, hasta que aparece Agnes Obel. 

‘Aventine’ se llama el álbum, segundo trabajo lanzado en 2013 por la compositora y cantante danesa.

De Bartók a Chopin pasando por el jazz de Jan Johansson y, como no, sin olvidar el melancolismo de Beth Gibbons. Todas unas “señoras” influencias.

Anuncios